Ad hominen ??

 

Por los principios

Entre las fauces de un falso lobo, más inventado que cualquier otra cosa, desimaginé a un lobo común y corriente (silvestre); he pensado en una especie de anómala criatura, espécimen antropomórfico. Aterrorizas mis despreciables ocasiones de alucinaciones diurnas, detesto que sean múltiples formas las que se me enseñan. No sé de qué particular manera, adaptar lo visto a lo que anteriormente he comprendido, he creído, como otro vulgar alucinante matutino, locura previa a la conquista o a la decadencia absoluta (observar lo que no debe mirarse). En nombre de Dios, reclamo la ineficiencia de lo ingratos, perdonando (perdonaos) a estas criaturas, porque saben lo que hacen y todavía han apelado con injerencias bíblicas y/o religiosas. Recordadme (recordaros) lo útil de aquellos inútiles, que se presentan frente la desnudez de un mundo, con el liviano cubierto de los condenados, una frágil caricia, somera; existe mientras que algo exista, siempre y cuando nada acabe. Todo ha comenzado en ningún sitio y sin nada por comenzar. Pero sí que se inició un aparente movimiento, translocación, un reemplazo del lugar de génesis por un espacio común para la muerte, menospreciando la calma e intercambiándola con el bullerío, fluyente, de los pensamientos. Habéis decidido, involuntariamente, vuestro camino de in-voluntades, pereceréis en el principio de la voluntad, cuando abras los párpados, observes nada y retornes a este sitio repleto con todo.     

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